En la actualidad el tejido adiposo es
considerado una amenaza para la salud, debido a la publicidad que se le ha
dado, es cierto que el tejido adiposo en exceso contribuye a que se desarrollen
ciertas patologías degenerativas como diabetes tipo II, enfermedades cardíacas,
hipertensión y síndrome metabólico. Estas campañas dejan al tejido adiposo como
un villano y responsable directo de estas enfermedades.
Si vemos el tejido adiposo como un órgano
funcional responsable de la liberación de péptidos que contribuyen al control y
difusión de las grasas en todo el cuerpo y que constantemente está
comunicándose con otros órganos, se podría decir que el tejido adiposo es muy
necesario en nuestras vidas.
Cuando se habla de los peligros que
prevalecen debido a la obesidad, es cuando se habla del exceso de adiposidad en
el cuerpo y es en este momento en el cual el organismo deja de funcionar de
manera normal y pasa a una etapa de descontrol.
Está bien documentado que el aumento de la
masa grasa en el cuerpo está ligado a la forma de alimentarnos y el
sedentarismo, al ingerir alimentos que contribuyen a la acumulación de grasa,
hace que aumente el tejido adiposo en el
cuerpo. Se está observando que el mal se
presenta en su mayoría a partir de los 21 años de edad, donde los procesos de
crecimiento han menguado y el individuo ha pasado a la adultez, los procesos metabólicos
se estabilizan y se desaceleran, haciendo que las personas que mantenían un
porcentaje graso normal, pasen aumentar
debido a los estilos de vida y alimentación de la adolescencia.
Todo lo anterior hace que la grasa se
acumule en zonas que por el sexo están predeterminados, haciendo que los varones acumulen grasa en el abdomen y
mujeres en las extremidades, pero se
está observando que en mujeres jóvenes la grasa abdominal está
aumentando. La acumulación de grasa en
el abdomen como esta evidenciado, trae como consecuencia la acumulación de
grasa en las vísceras, que viene acompañado de problemas relacionados con la
obesidad, diabetes tipo II, enfermedades cardíacas.
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