El corazón es un órgano muscular hueco que se encuentra entre
los pulmones en el centro del pecho (a la izquierda del tórax, apoyado sobre el
diafragma y detrás del esternón). El corazón tiene un peso que oscila entre 200
y 425 gramos, y es un poco más grande que un puño cerrado.
La función principal del
corazón consiste en proporcionar oxígeno a todo el organismo y, al mismo
tiempo, liberarlo de los productos de desecho (anhídrido carbónico). Para
hacer esto, el corazón recoge la sangre del cuerpo, pobre en oxígeno, y la
bombea hacia los pulmones, donde se oxigena y se libera del anhídrido
carbónico; después, el corazón empuja esta sangre rica en oxígeno hacia todos
los tejidos del organismo.
Cada día, 7.571 litros de
sangre viajan a través de aproximadamente 96.560 kilómetros de vasos
sanguíneos que se ramifican y entrecruzan, uniendo las células de nuestros
órganos y las partes del cuerpo.
Al final de una vida larga, el
corazón de una persona puede haber latido (es decir, haberse dilatado y
contraído) más de 3.500 millones de veces. El corazón humano no es más que
una bomba. ¡Pero, qué bomba!
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¿Cómo es la anatomía del corazón?
- El corazón tiene cuatro compartimientos, cámaras o cavidades
- las cavidades superiores se denominan aurícula izquierda y aurícula derecha
- y las cavidades inferiores se denominan ventrículo izquierdo y ventrículo derecho
Una pared muscular
denominada tabique separa las aurículas izquierda y derecha y los ventrículos
izquierdo y derecho. El ventrículo izquierdo es la cavidad más grande y fuerte
del corazón. Las paredes del ventrículo izquierdo tienen un grosor de sólo
media pulgada (poco más de un centímetro), pero tienen la fuerza suficiente
para impeler la sangre a través de la válvula aórtica hacia el resto del
cuerpo.
Las válvulas controlan el flujo de la sangre por el corazón, en concreto
Las válvulas controlan el flujo de la sangre por el corazón, en concreto
·
La válvula
tricúspide controla el flujo
sanguíneo entre la aurícula derecha y el ventrículo derecho.
·
La válvula
pulmonar controla el flujo
sanguíneo del ventrículo derecho a las arterias pulmonares, las cuales
transportan la sangre a los pulmones para oxigenarla.
·
La válvula
mitral permite que la
sangre rica en oxígeno proveniente de los pulmones pase de la aurícula
izquierda al ventrículo izquierdo.
·
La válvula
aórtica permite que la
sangre rica en oxígeno pase del ventrículo izquierdo a la aorta, la arteria más
grande del cuerpo, la cual transporta la sangre al resto del organismo.
http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/2920287/Megapost-del-_Corazon_.html
http://www.cepvi.com/medicina/fisiologia/cardiovascular.shtml
http://www.anatomiahumana.ucv.cl/efi/modulo24.htmlhttp://www.anatomiahumana.ucv.cl/efi/modulo24.html
La función principal
del corazón consiste en proporcionar oxígeno a todo el organismo y, al mismo
tiempo, liberarlo de los productos de desecho (anhídrido carbónico). Para hacer
esto, el corazón recoge la sangre del cuerpo, pobre en oxígeno, y la bombea
hacia los pulmones, donde se oxigena y se libera del anhídrido carbónico; y
vuelve al corazón donde (esta sangre rica en oxígeno) es empuja hacia todos los
tejidos del organismo.
Con cada latido, al tiempo que las cavidades del corazón se relajan, se llenan de sangre (período llamado diástole) y cuando se contraen, la expulsan (período llamado sístole). Las dos aurículas se relajan y se contraen juntas, al igual que los ventrículos.
Con cada latido, al tiempo que las cavidades del corazón se relajan, se llenan de sangre (período llamado diástole) y cuando se contraen, la expulsan (período llamado sístole). Las dos aurículas se relajan y se contraen juntas, al igual que los ventrículos.
De una manera más detallada:
1.
La sangre que
vuelve del resto del cuerpo entra en la aurícula derecha a través de dos venas
principales llamadas cava inferior y superior. La sangre fluye a través de la
válvula tricúspide, ubicada entre la aurícula y el ventrículo derecho, y el
ventrículo derecho la bombea a los pulmones a través de la válvula pulmonar.
2.
Al pasar por los
pulmones, la sangre absorbe oxígeno, elimina dióxido de carbono y se dirige a
la aurícula izquierda. De allí fluye al ventrículo izquierdo a través de la
válvula mitral. El ventrículo izquierdo cuenta con un músculo grueso que le
permite bombear la sangre a través de la válvula aórtica hacia el vaso
sanguíneo más grande del cuerpo, la aorta. La aorta distribuye la sangre al
resto del cuerpo, enviando una pequeña cantidad de vuelta al músculo cardíaco a
través de las arterias coronarias.
Las cuatro válvulas del corazón trabajan coordinadamente para hacer que la sangre circule siempre en la misma dirección. Están hechas de tejido delgado y se abren y cierran fácilmente. Las válvulas tricúspide, pulmonar y aórtica tienen tres cúspides (valvas). La válvula mitral tiene sólo dos valvas.
Las válvulas mitral y tricúspide son más grandes que las demás, y sus márgenes, o bordes libres, están reforzados con cuerdas de tejido cardíaco llamadas chordae tendinae. Estas pequeñas cuerdas mantienen las válvulas cerradas durante la contracción (apretón) del corazón.
Cada latido normal se inicia en un grupo de células especializadas en la aurícula derecha, llamado el nodo sinoauricular.
Estas células "marcapasos" (células P) automáticamente producen impulsos eléctricos a intervalos regulares para iniciar la contracción del corazón. La frecuencia normal es entre 60 y 100 latidos por minuto. La frecuencia de los latidos se puede hacer más rápida o más lenta por influencia del sistema nervioso, hormonas o medicamentos. El corazón seguirá latiendo aun si se cortan todos los nervios que se conectan a él.
El nodo sinoauricular se conecta a un "circuito eléctrico" compuesto por pasajes de tejidos de células especiales que distribuyen el impulso eléctrico al resto del corazón. El impulso hace que las aurículas se contraigan y empujen la sangre hacia los ventrículos. El impulso se transmite por los pasajes de tejido hasta una unión llamada el nodo auriculoventricular (AV). El impulso se transmite de allí a los ventrículos a través de pasajes de tejido especiales. Los ventrículos se contraen, empujando la sangre hacia los pulmones y al resto del cuerpo.
El corazón bombea sangre gracias a la contracción de sus paredes musculares. La siguiente animación nos muestra cómo late el corazón en dos fases y la manera en que las señales eléctricas que recorren las paredes cardíacas regulan su latido.
El corazón se parece mucho a otros músculos del cuerpo, aunque su estructura microscópica es ligeramente distinta. Como los músculos de un atleta, el corazón se hará más grande y grueso si se lo obliga a trabajar más. El músculo del ventrículo izquierdo es más grueso que el del ventrículo derecho porque debe bombear sangre a una presión más alta para alimentar el resto del cuerpo. La presión sanguínea en los pulmones es mucho menor que en el resto del cuerpo, así que el ventrículo derecho no tiene que ser tan grueso como el izquierdo.
El músculo del corazón obtiene su energía de la sangre de una manera un poco distinta que los otros músculos. El músculo del corazón no sólo usa glucosa y otros azúcares, sino que también consume ácidos grasos como fuente de energía. Es mucho más sensible a la cantidad de oxígeno disponible que otros músculos. Una falta de suficiente sangre oxigenada en el músculo del corazón, puede hacer que pierda su capacidad para contraerse
El sistema circulatorio
El Sistema Circulatorio es el encargado del transporte de las diferentes sustancias en el organismo. Para lograr su objetivo se sirve de un elemento muy especial, la sangre.
En su circulación por el organismo, la sangre bombeada por el corazón recorre un trayecto complejo que se establece a través de las cavidades derechas del corazón, desde donde pasa a los pulmones, (aquí capta el oxígeno), y a continuación, regresa a las cavidades izquierdas del corazón. Desde aquí es bombeada en la arteria principal, la aorta, que se ramifica en arterias cada vez menores, hasta que alcanza las arteriolas, las ramas más pequeñas.
Más allá de las arteriolas, la sangre pasa a través de un gran número de estructuras de paredes delgadas denominadas vasos capilares. Aquí la sangre cede el oxígeno y sus nutrientes a los tejidos y capta el dióxido de carbono y otros productos de degradación del metabolismo.
La sangre completa su recorrido pasando a través de pequeñas venas que se unen formando vasos cada vez mayores hasta que alcanza las venas más grandes, las venas cavas superior e inferior, por las que la sangre regresa a la parte derecha del corazón.
La sangre es impulsada por la contracción del corazón, aunque la contracción de los músculos esqueléticos también contribuye a la circulación. Las válvulas cardiacas y las de las venas aseguran su flujo en una dirección.
Más no es mejor
Parece ser que los deportistas de élite tienen el doble de posibilidades de muerte súbita que la población general, debido a las arritmias ventriculares y alteraciones en el corazón causadas por el ejercicio intenso excesivo.
Los encargados de este estudio son un grupo de investigadores del Hospital Universitario Gasthuisber en Leuven Bélgica, que según sus propias palabras:
En 2003 publicamos los datos de 46 atletas de resistencia, la mayoría ciclistas,
con frecuentes y complejas arritmias ventriculares. A lo largo de casi cinco años,
nueve de ellos fallecieron de forma súbita.
Durante la práctica de actividad física intensa y prolongada, el ventrículo derecho
tiene que hacer, proporcionalmente, mayor trabajo que el izquierdo, por lo que
muestra más rápidamente signos de fatiga o, incluso, daños
El trabajo se ha publicado en la revista Oxford Journals, donde está toda la información sobre este estudio sobre el ejercicio intenso y los daños al corazón.
Adaptaciones cardiovasculares del corazón por la Actividad física y el ejercicio
El entrenamiento o ejercicio físico continuado induce una serie de adaptaciones fisiológicas morfológicas y funcionales sobre el sistema cardiovascular, que pueden variar según la influencia de varios factores tanto constitucionales (superficie corporal, sexo, edad, y factores genéticos) como externos (intensidad, duración, y tipo de ejercicio).
En el ejercicio con predominio de contracciones musculares de tipo dinámico y una demanda energética de tipo aeróbico (carrera de resistencia, natación, ciclismo, etc.) el sistema cardiovascular debe mantener un gasto cardíaco (GC) elevado durante un tiempo prolongado que va desde varios minutos hasta horas. Es el entrenamiento continuado mediante este tipo de ejercicio de resistencia, el que induce unas adaptaciones morfológicas y funcionales más relevantes sobre el corazón y el sistema circulatorio.
Estas adaptaciones irán encaminadas a aumentar su capacidad de transportar O2 a la musculatura en activo, tanto a través de un aumento del gasto cardíaco (adaptación central), como de la capacidad del lecho vascular para acoger la mayor cantidad de sangre circulante (adaptación periférica).
El Sistema Circulatorio es el encargado del transporte de las diferentes sustancias en el organismo. Para lograr su objetivo se sirve de un elemento muy especial, la sangre.
En su circulación por el organismo, la sangre bombeada por el corazón recorre un trayecto complejo que se establece a través de las cavidades derechas del corazón, desde donde pasa a los pulmones, (aquí capta el oxígeno), y a continuación, regresa a las cavidades izquierdas del corazón. Desde aquí es bombeada en la arteria principal, la aorta, que se ramifica en arterias cada vez menores, hasta que alcanza las arteriolas, las ramas más pequeñas.
Más allá de las arteriolas, la sangre pasa a través de un gran número de estructuras de paredes delgadas denominadas vasos capilares. Aquí la sangre cede el oxígeno y sus nutrientes a los tejidos y capta el dióxido de carbono y otros productos de degradación del metabolismo.
La sangre completa su recorrido pasando a través de pequeñas venas que se unen formando vasos cada vez mayores hasta que alcanza las venas más grandes, las venas cavas superior e inferior, por las que la sangre regresa a la parte derecha del corazón.
La sangre es impulsada por la contracción del corazón, aunque la contracción de los músculos esqueléticos también contribuye a la circulación. Las válvulas cardiacas y las de las venas aseguran su flujo en una dirección.
Más no es mejor
Parece ser que los deportistas de élite tienen el doble de posibilidades de muerte súbita que la población general, debido a las arritmias ventriculares y alteraciones en el corazón causadas por el ejercicio intenso excesivo.
Los encargados de este estudio son un grupo de investigadores del Hospital Universitario Gasthuisber en Leuven Bélgica, que según sus propias palabras:
En 2003 publicamos los datos de 46 atletas de resistencia, la mayoría ciclistas,
con frecuentes y complejas arritmias ventriculares. A lo largo de casi cinco años,
nueve de ellos fallecieron de forma súbita.
Durante la práctica de actividad física intensa y prolongada, el ventrículo derecho
tiene que hacer, proporcionalmente, mayor trabajo que el izquierdo, por lo que
muestra más rápidamente signos de fatiga o, incluso, daños
El trabajo se ha publicado en la revista Oxford Journals, donde está toda la información sobre este estudio sobre el ejercicio intenso y los daños al corazón.
Adaptaciones cardiovasculares del corazón por la Actividad física y el ejercicio
El entrenamiento o ejercicio físico continuado induce una serie de adaptaciones fisiológicas morfológicas y funcionales sobre el sistema cardiovascular, que pueden variar según la influencia de varios factores tanto constitucionales (superficie corporal, sexo, edad, y factores genéticos) como externos (intensidad, duración, y tipo de ejercicio).
En el ejercicio con predominio de contracciones musculares de tipo dinámico y una demanda energética de tipo aeróbico (carrera de resistencia, natación, ciclismo, etc.) el sistema cardiovascular debe mantener un gasto cardíaco (GC) elevado durante un tiempo prolongado que va desde varios minutos hasta horas. Es el entrenamiento continuado mediante este tipo de ejercicio de resistencia, el que induce unas adaptaciones morfológicas y funcionales más relevantes sobre el corazón y el sistema circulatorio.
Estas adaptaciones irán encaminadas a aumentar su capacidad de transportar O2 a la musculatura en activo, tanto a través de un aumento del gasto cardíaco (adaptación central), como de la capacidad del lecho vascular para acoger la mayor cantidad de sangre circulante (adaptación periférica).
- Frecuencia cardiaca
- Tensión arterial
El ejercicio físico aeróbico está recomendado como tratamiento coadyuvante en la hipertensión arterial ligera-moderada, junto a medidas higiénico-dietéticas como la dieta hiposódica, la pérdida de peso en caso de obesidad y el control del estrés. Estas son medidas iniciales antes de considerar el tratamiento farmacológico de la hipertensión arterial. El ejercicio aeróbico produce una vasodilatación que tiende a disminuir las resistencias vasculares periféricas y en consecuencia disminuir la tensión arterial diastólica durante el ejercicio. En cualquier caso, en una persona con una hipertensión ligera-moderada, está indicado antes de la prescripción de ejercicio la realización de un test de esfuerzo con valoración de la respuesta de la tensión arterial.
- Tamaño de las cavidades del corazón
- Incremento del volumen sistólico
- Vasos sanguíneos
- El volumen plasmático
El umbral anaeróbico, es decir, la intensidad de esfuerzo a partir de la cual se incrementa de una manera importante el metabolismo anaeróbico y no es compensado o asimilado por el organismo de forma que aparece la fatiga, en personas entrenadas aparece a esfuerzos físicos más altos. Esto significa que la persona entrenada es capaz de realizar intensidades de ejercicio mayores sin fatigarse.
* El consumo máximo de oxígeno (VO2 máx.)
Es un parámetro que nos indica la capacidad de trabajo físico de un individuo y nos refleja de forma global el sistema de transporte de oxígeno desde la atmósfera hasta su utilización en el músculo. Si consideramos que el consumo de oxígeno es el producto del gasto cardiaco por la diferencia arterio-venosa de oxígeno, deducimos que éste se incrementa en personas entrenadas. Esta mejoría del VO 2 máx. se ha demostrado no sólo en sujetos sanos que realizan ejercicio físico con regularidad, sino también en pacientes con cardiopatía isquémica, e incluso en algunos con enfermedad pulmonar pulmonar.
AMPLIACIÓN: Adaptaciones de la sangre al ejercicio
El entrenamiento físico provoca como adaptación una expansión fisiológica del volumen plasmático de hasta el 25%, que es lo que ha llevado a una constatación de una DISMINUCION DEL HEMATOCRITO (HTO) Y DE LA HEMOGLOBINA (HB) en el deportista de resistencia, dando lugar al cuadro de SEUDO ANEMIA DEL EJERCICIO. El mecanismo que genera esta situación no es muy conocido pero se cree que puede deberse a la activación del sistema renina–angiotensina-aldosterona. Muchos estudios demostraron que después de ejercicios prolongados disminuye el volumen plasmático dando lugar a una hemoconcentracion. El recuento de GR está, con frecuencia, aumentado en los primeros momentos del ejercicio. Durante los entrenamientos prolongados ó ejercicios de larga duración, el liquido intersticial pasa a la sangre y la dilución produce una disminución relativa de GR. Se ha encontrado niveles de HTO en el límite bajo dentro de la normalidad o por debajo de lo normal. La HB sufre cambios similares. También por sudor o por sangrado gastrointestinal los niveles de HIERRO (Fe) sufren una disminución. La disminución de Fe es mas frecuente en mujeres (80%) activas físicamente y presentan cifras bajas de Fe y de FERRITINA sérica.
En los glóbulos blancos (GB), también se producen algunas modificaciones. El ejercicio máximo de corta duración produce una linfocitosis (disminución de GB). El de ejercicio de carácter submáximo genera un aumento de NEUTROFILOS acompañado de un descenso de los LINFOCITOS. Al mismo tiempo durante el esfuerzo submáximo prolongado el número de GB aumenta progresivamente y de forma proporcional a la duración del ejercicio. El tiempo medio de recuperación de las cifras normales de leucocitos sanguíneos tras el esfuerzo físico, es generalmente de 24 hs. Con respecto al número de PLAQUETAS los estudios tratan de discernir si la actividad física causa un aumento de estas (la actividad anaerobia produciría un aumento mayor que la aeróbica). También se ha demostrado que la velocidad de retorno a valores basales es más rápida cuando mayor es el entrenamiento físico. Con respecto a las enzimas, estas aumentan luego del ejercicio: El músculo Esquelético es rico en TRANSAMINASAS GLUTAMICO PIRÚVICA (TGP), GLUTAMICA OXALOACÉTICA (TGO) y LACTICODESHIDROGENASA (LDH). Luego de un maratón, dichas enzimas pueden permanecer elevadas mas allá de una semana, en especial la CPK.
A mayor intensidad del esfuerzo, mayor probabilidad de que las enzimas aumenten. Sin embargo el ejercicio en cuestión debe durar un tiempo mínimo (en general 5 minutos). La TGO y TGP suelen aumentar inmediatamente después de ejercicios intensos, pero dicho aumento es leve y no dura mas de 24hs.
Con el entrenamiento regular el aumento es mucho menor e incluso nulo, pero una proporción de deportistas que soportan continuamente el peso corporal (fondistas, rugby ), expresan un aumento enzimático crónico previo. Es importante tener en cuenta que todo lo expresado tiene una gran variabilidad individual.
Otra enzima a tener en cuenta es CPK (creatinfosfoquinasa), la más sensible al daño muscular. El aumento crónico de esta enzima se ve en el grupo mas estudiado, el de los maratonistas, en donde el aumento basal oscila entre un 20% a un 300%, siendo mayor en los hombres en donde muchas veces entra en el rango de lo patológico. Otro ejemplo es el de los ultramaratonistas.
Debido a esto, es bueno saber que no se deberían comenzar los entrenamientos fuertes hasta la tercera semana después de un maratón, así también como, se debería suspender toda actividad durante 2 a 4 días posteriores al maratón.
También se pudo comprobar que después de una prueba ergometrica aumentaron los niveles de CPK, pero estudios realizados con nadadores, mostraron que no hubo aumento, debido a que la producción de fuerza es menor con la brazada que con el paso de carrera.
Por todo lo expuesto es importante saber que cuando tenga los resultados de cualquier estudio hematológico, examen clínico, electocardiograma y/o ergometría, deberá contarle a su médico que Ud. es un corredor, o que corrió un maratón o el ironman.