miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Qué es el corazón?
El corazón es un órgano muscular hueco que se encuentra entre los pulmones en el centro del pecho (a la izquierda del tórax, apoyado sobre el diafragma y detrás del esternón). El corazón tiene un peso que oscila entre 200 y 425 gramos, y es un poco más grande que un puño cerrado.
La función principal del corazón consiste en proporcionar oxígeno a todo el organismo y, al mismo tiempo, liberarlo de los productos de desecho (anhídrido carbónico). Para hacer esto, el corazón recoge la sangre del cuerpo, pobre en oxígeno, y la bombea hacia los pulmones, donde se oxigena y se libera del anhídrido carbónico; después, el corazón empuja esta sangre rica en oxígeno hacia todos los tejidos del organismo.
Cada día, 7.571 litros de sangre viajan a través de aproximadamente 96.560 kilómetros de vasos sanguíneos que se ramifican y entrecruzan, uniendo las células de nuestros órganos y las partes del cuerpo.
Al final de una vida larga, el corazón de una persona puede haber latido (es decir, haberse dilatado y contraído) más de 3.500 millones de veces. El corazón humano no es más que una bomba. ¡Pero, qué bomba!






  ¿Cómo es la anatomía del corazón?


  • El corazón tiene cuatro compartimientos, cámaras o cavidades
  • las cavidades superiores se denominan aurícula izquierda y aurícula derecha
  • y las cavidades inferiores se denominan ventrículo izquierdo y ventrículo derecho

Una pared muscular denominada tabique separa las aurículas izquierda y derecha y los ventrículos izquierdo y derecho. El ventrículo izquierdo es la cavidad más grande y fuerte del corazón. Las paredes del ventrículo izquierdo tienen un grosor de sólo media pulgada (poco más de un centímetro), pero tienen la fuerza suficiente para impeler la sangre a través de la válvula aórtica hacia el resto del cuerpo.                  

Las válvulas controlan el flujo de la sangre por el corazón, en concreto
·         La válvula tricúspide controla el flujo sanguíneo entre la aurícula derecha y el ventrículo derecho.
·         La válvula pulmonar controla el flujo sanguíneo del ventrículo derecho a las arterias pulmonares, las cuales transportan la sangre a los pulmones para oxigenarla.
·         La válvula mitral permite que la sangre rica en oxígeno proveniente de los pulmones pase de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo.
·         La válvula aórtica permite que la sangre rica en oxígeno pase del ventrículo izquierdo a la aorta, la arteria más grande del cuerpo, la cual transporta la sangre al resto del organismo.

 
http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/2920287/Megapost-del-_Corazon_.html
http://www.cepvi.com/medicina/fisiologia/cardiovascular.shtml
http://www.anatomiahumana.ucv.cl/efi/modulo24.htmlhttp://www.anatomiahumana.ucv.cl/efi/modulo24.html

La función principal del corazón consiste en proporcionar oxígeno a todo el organismo y, al mismo tiempo, liberarlo de los productos de desecho (anhídrido carbónico). Para hacer esto, el corazón recoge la sangre del cuerpo, pobre en oxígeno, y la bombea hacia los pulmones, donde se oxigena y se libera del anhídrido carbónico; y vuelve al corazón donde (esta sangre rica en oxígeno) es empuja hacia todos los tejidos del organismo.

Con cada latido, al tiempo que las cavidades del corazón se relajan, se llenan de sangre (período llamado diástole) y cuando se contraen, la expulsan (período llamado sístole). Las dos aurículas se relajan y se contraen juntas, al igual que los ventrículos.
De una manera más detallada:
1.        La sangre que vuelve del resto del cuerpo entra en la aurícula derecha a través de dos venas principales llamadas cava inferior y superior. La sangre fluye a través de la válvula tricúspide, ubicada entre la aurícula y el ventrículo derecho, y el ventrículo derecho la bombea a los pulmones a través de la válvula pulmonar.
2.        Al pasar por los pulmones, la sangre absorbe oxígeno, elimina dióxido de carbono y se dirige a la aurícula izquierda. De allí fluye al ventrículo izquierdo a través de la válvula mitral. El ventrículo izquierdo cuenta con un músculo grueso que le permite bombear la sangre a través de la válvula aórtica hacia el vaso sanguíneo más grande del cuerpo, la aorta. La aorta distribuye la sangre al resto del cuerpo, enviando una pequeña cantidad de vuelta al músculo cardíaco a través de las arterias coronarias.

Las cuatro válvulas del corazón trabajan coordinadamente para hacer que la sangre circule siempre en la misma dirección. Están hechas de tejido delgado y se abren y cierran fácilmente. Las válvulas tricúspide, pulmonar y aórtica tienen tres cúspides (valvas). La válvula mitral tiene sólo dos valvas.

Las válvulas mitral y tricúspide son más grandes que las demás, y sus márgenes, o bordes libres, están reforzados con cuerdas de tejido cardíaco llamadas chordae tendinae. Estas pequeñas cuerdas mantienen las válvulas cerradas durante la contracción (apretón) del corazón.




Cada latido normal se inicia en un grupo de células especializadas en la aurícula derecha, llamado el nodo sinoauricular.



Estas células "marcapasos" (células P) automáticamente producen impulsos eléctricos a intervalos regulares para iniciar la contracción del corazón. La frecuencia normal es entre 60 y 100 latidos por minuto. La frecuencia de los latidos se puede hacer más rápida o más lenta por influencia del sistema nervioso, hormonas o medicamentos. El corazón seguirá latiendo aun si se cortan todos los nervios que se conectan a él.

El nodo sinoauricular se conecta a un "circuito eléctrico" compuesto por pasajes de tejidos de células especiales que distribuyen el impulso eléctrico al resto del corazón. El impulso hace que las aurículas se contraigan y empujen la sangre hacia los ventrículos. El impulso se transmite por los pasajes de tejido hasta una unión llamada el nodo auriculoventricular (AV). El impulso se transmite de allí a los ventrículos a través de pasajes de tejido especiales. Los ventrículos se contraen, empujando la sangre hacia los pulmones y al resto del cuerpo.

El corazón bombea sangre gracias a la contracción de sus paredes musculares. La siguiente animación nos muestra cómo late el corazón en dos fases y la manera en que las señales eléctricas que recorren las paredes cardíacas regulan su latido.

El corazón se parece mucho a otros músculos del cuerpo, aunque su estructura microscópica es ligeramente distinta. Como los músculos de un atleta, el corazón se hará más grande y grueso si se lo obliga a trabajar más. El músculo del ventrículo izquierdo es más grueso que el del ventrículo derecho porque debe bombear sangre a una presión más alta para alimentar el resto del cuerpo. La presión sanguínea en los pulmones es mucho menor que en el resto del cuerpo, así que el ventrículo derecho no tiene que ser tan grueso como el izquierdo.

El músculo del corazón obtiene su energía de la sangre de una manera un poco distinta que los otros músculos. El músculo del corazón no sólo usa glucosa y otros azúcares, sino que también consume ácidos grasos como fuente de energía. Es mucho más sensible a la cantidad de oxígeno disponible que otros músculos. Una falta de suficiente sangre oxigenada en el músculo del corazón, puede hacer que pierda su capacidad para contraerse
El sistema circulatorio

El Sistema Circulatorio es el encargado del transporte de las diferentes sustancias en el organismo. Para lograr su objetivo se sirve de un elemento muy especial, la sangre.

En su circulación por el organismo, la sangre bombeada por el corazón recorre un trayecto complejo que se establece a través de las cavidades derechas del corazón, desde donde pasa a los pulmones, (aquí capta el oxígeno), y a continuación, regresa a las cavidades izquierdas del corazón. Desde aquí es bombeada en la arteria principal, la aorta, que se ramifica en arterias cada vez menores, hasta que alcanza las arteriolas, las ramas más pequeñas.

Más allá de las arteriolas, la sangre pasa a través de un gran número de estructuras de paredes delgadas denominadas vasos capilares. Aquí la sangre cede el oxígeno y sus nutrientes a los tejidos y capta el dióxido de carbono y otros productos de degradación del metabolismo.



La sangre completa su recorrido pasando a través de pequeñas venas que se unen formando vasos cada vez mayores hasta que alcanza las venas más grandes, las venas cavas superior e inferior, por las que la sangre regresa a la parte derecha del corazón.

La sangre es impulsada por la contracción del corazón, aunque la contracción de los músculos esqueléticos también contribuye a la circulación. Las válvulas cardiacas y las de las venas aseguran su flujo en una dirección.

Más no es mejor

Parece ser que los deportistas de élite tienen el doble de posibilidades de muerte súbita que la población general, debido a las arritmias ventriculares y alteraciones en el corazón causadas por el ejercicio intenso excesivo.

Los encargados de este estudio son un grupo de investigadores del Hospital Universitario Gasthuisber en Leuven Bélgica, que según sus propias palabras:

En 2003 publicamos los datos de 46 atletas de resistencia, la mayoría ciclistas,
con frecuentes y complejas arritmias ventriculares. A lo largo de casi cinco años,
nueve de ellos fallecieron de forma súbita.

Durante la práctica de actividad física intensa y prolongada, el ventrículo derecho
tiene que hacer, proporcionalmente, mayor trabajo que el izquierdo, por lo que
muestra más rápidamente signos de fatiga o, incluso, daños

El trabajo se ha publicado en la revista Oxford Journals, donde está toda la información sobre este estudio sobre el ejercicio intenso y los daños al corazón.


Adaptaciones cardiovasculares del corazón por la Actividad física y el ejercicio

El entrenamiento o ejercicio físico continuado induce una serie de adaptaciones fisiológicas morfológicas y funcionales sobre el sistema cardiovascular, que pueden variar según la influencia de varios factores tanto constitucionales (superficie corporal, sexo, edad, y factores genéticos) como externos (intensidad, duración, y tipo de ejercicio).

En el ejercicio con predominio de contracciones musculares de tipo dinámico y una demanda energética de tipo aeróbico (carrera de resistencia, natación, ciclismo, etc.) el sistema cardiovascular debe mantener un gasto cardíaco (GC) elevado durante un tiempo prolongado que va desde varios minutos hasta horas. Es el entrenamiento continuado mediante este tipo de ejercicio de resistencia, el que induce unas adaptaciones morfológicas y funcionales más relevantes sobre el corazón y el sistema circulatorio.

Estas adaptaciones irán encaminadas a aumentar su capacidad de transportar O2 a la musculatura en activo, tanto a través de un aumento del gasto cardíaco (adaptación central), como de la capacidad del lecho vascular para acoger la mayor cantidad de sangre circulante (adaptación periférica).

  • Frecuencia cardiaca
Entre las modificaciones cardiovasculares, se observa un descenso de la frecuencia cardíaca en reposo y también durante la realización de un ejercicio físico, sin que se aprecien modificaciones habitualmente en la frecuencia cardíaca máxima. Asi, por ejemplo,  un determinado esfuerzo antes del entrenamiento podría suponer para el organismo un esfuerzo en cuanto a frecuencia cardiaca de 140 lat/min. y después de 4 semanas de entrenamiento aeróbico suponer 130 lat/min.


  • Tensión arterial
Las cifras de tensión arterial disminuyen en reposo y durante el ejercicio experimentan incrementos más suaves que en sujetos no entrenados, de forma que el producto de la tensión arterial sistólica por la frecuencia cardiaca, que es un índice de sobrecarga a que está sometido el corazón, disminuye.

El ejercicio físico aeróbico está recomendado como tratamiento coadyuvante en la hipertensión arterial ligera-moderada, junto a medidas higiénico-dietéticas como la dieta hiposódica, la pérdida de peso en caso de obesidad y el control del estrés. Estas son medidas iniciales antes de considerar el tratamiento farmacológico de la hipertensión arterial. El ejercicio aeróbico produce una vasodilatación que tiende a disminuir las resistencias vasculares periféricas y en consecuencia disminuir la tensión arterial diastólica durante el ejercicio. En cualquier caso, en una persona con una hipertensión ligera-moderada, está indicado antes de la prescripción de ejercicio la realización de un test de esfuerzo con valoración de la respuesta de la tensión arterial.


  • Tamaño de las cavidades del corazón
Otra de las adaptaciones más interesantes que se producen a nivel cardiovascular como consecuencia del entrenamiento aeróbico, dinámico, de larga duración, es en relación al tamaño de las cavidades del corazón, las cuales aumentan, mejorando su capacidad de llenado por lo que se incrementa el volumen cardiaco. Las paredes del corazón son algo más gruesas que en la población no deportista. En conjunto el corazón crece de una forma armónica sin que se produzcan desequilibrios entre el volumen de las cavidades cardiacas y los espesores de las paredes.


  • Incremento del volumen sistólico
Otra adaptación importante del corazón es el incremento del volumen sistólico o volumen latido, es decir, la cantidad de sangre que expulsa el corazón cada vez que se contrae. Este aumento se produce en reposo y en ejercicio submáximo y máximo. Por lo tanto la cantidad de sangre que expulsa el corazón cada minuto (gasto cardiaco o volumen minuto) que depende de la frecuencia cardiaca y del volumen latido también se incrementará de forma importante al realizar un esfuerzo máximo, sin que experimente modificaciones en reposo ni al realizar un ejercicio submáximo.


  • Vasos sanguíneos
A nivel de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón, tienen una mayor capacidad de dilatarse en ejercicio a la vez que aumenta el número de capilares en relación a las fibras del músculo cardiaco. En cuanto a la vascularización periférica, es decir, los pequeños vasos (capilares) que aportan la sangre a las fibras musculares de los músculos esqueléticos también aumentan en número y capacidad de dilatarse en ejercicio. De esta forma el incremento de la densidad capilar permite que con mayor facilidad llegue la sangre a las fibras musculares del corazón y músculos esqueléticos esqueléticos, aportando el oxígeno y nutrientes necesarios para la contracción muscular.


  • El volumen plasmático
Por otra parte el volumen plasmático, el número de hematíes y la hemoglobina, es decir, los transportadores del oxígeno por la sangre aumentan en individuos entrenados. Además el músculo es capaz con el entrenamiento aeróbico de extraer más oxígeno de la sangre (aumenta la diferencia arterio-venosa de oxígeno), de forma que al salir la sangre del músculo lleva menos oxígeno de lo que llevaría en el caso de una persona no entrenada. El músculo entrenado además tiene mayor capacidad de utilizar el oxígeno que le llega por los capilares (mayor capacidad oxidativa) debido a un incremento en el número y tamaño de las mitocondrias y a un aumento en la actividad de las enzimas oxidativas. Igualmente será capaz de incrementar la utilización de las grasas como substrato energético, retrasando la utilización del glucógeno muscular (hidratos de carbono del músculo muy útiles para obtener energía, pero más escasos que las grasas de reserva del organismo).

El umbral anaeróbico, es decir, la intensidad de esfuerzo a partir de la cual se incrementa de una manera importante el metabolismo anaeróbico y no es compensado o asimilado por el organismo de forma que aparece la fatiga, en personas entrenadas aparece a esfuerzos físicos más altos. Esto significa que la persona entrenada es capaz de realizar intensidades de ejercicio mayores sin fatigarse.

* El consumo máximo de oxígeno (VO2 máx.)
Es un parámetro que nos indica la capacidad de trabajo físico de un individuo y nos refleja de forma global el sistema de transporte de oxígeno desde la atmósfera hasta su utilización en el músculo. Si consideramos que el consumo de oxígeno es el producto del gasto cardiaco por la diferencia arterio-venosa de oxígeno, deducimos que éste se incrementa en personas entrenadas. Esta mejoría del VO 2 máx. se ha demostrado no sólo en sujetos sanos que realizan ejercicio físico con regularidad, sino también en pacientes con cardiopatía isquémica, e incluso en algunos con enfermedad pulmonar pulmonar.


AMPLIACIÓN: Adaptaciones de la sangre al ejercicio

El entrenamiento físico provoca como adaptación una expansión fisiológica del volumen plasmático de hasta el 25%, que es lo que ha llevado a una constatación de una DISMINUCION DEL HEMATOCRITO (HTO) Y DE LA HEMOGLOBINA (HB) en el deportista de resistencia, dando lugar al cuadro de SEUDO ANEMIA DEL EJERCICIO. El mecanismo que genera esta situación no es muy conocido pero se cree que puede deberse a la activación del sistema renina–angiotensina-aldosterona. Muchos estudios demostraron que después de ejercicios prolongados disminuye el volumen plasmático dando lugar a una hemoconcentracion. El recuento de GR está, con frecuencia, aumentado en los primeros momentos del ejercicio. Durante los entrenamientos prolongados ó ejercicios de larga duración, el liquido intersticial pasa a la sangre y la dilución produce una disminución relativa de GR. Se ha encontrado niveles de HTO en el límite bajo dentro de la normalidad o por debajo de lo normal. La HB sufre cambios similares. También por sudor o por sangrado gastrointestinal los niveles de HIERRO (Fe) sufren una disminución. La disminución de Fe es mas frecuente en mujeres (80%) activas físicamente y presentan cifras bajas de Fe y de FERRITINA sérica.

En los glóbulos blancos (GB), también se producen algunas modificaciones. El ejercicio máximo de corta duración produce una linfocitosis (disminución de GB). El de ejercicio de carácter submáximo genera un aumento de NEUTROFILOS acompañado de un descenso de los LINFOCITOS. Al mismo tiempo durante el esfuerzo submáximo prolongado el número de GB aumenta progresivamente y de forma proporcional a la duración del ejercicio. El tiempo medio de recuperación de las cifras normales de leucocitos sanguíneos tras el esfuerzo físico, es generalmente de 24 hs. Con respecto al número de PLAQUETAS los estudios tratan de discernir si la actividad física causa un aumento de estas (la actividad anaerobia produciría un aumento mayor que la aeróbica). También se ha demostrado que la velocidad de retorno a valores basales es más rápida cuando mayor es el entrenamiento físico. Con respecto a las enzimas, estas aumentan luego del ejercicio: El músculo Esquelético es rico en TRANSAMINASAS GLUTAMICO PIRÚVICA (TGP), GLUTAMICA OXALOACÉTICA (TGO) y LACTICODESHIDROGENASA (LDH). Luego de un maratón, dichas enzimas pueden permanecer elevadas mas allá de una semana, en especial la CPK.

A mayor intensidad del esfuerzo, mayor probabilidad de que las enzimas aumenten. Sin embargo el ejercicio en cuestión debe durar un tiempo mínimo (en general 5 minutos). La TGO y TGP suelen aumentar inmediatamente después de ejercicios intensos, pero dicho aumento es leve y no dura mas de 24hs.

Con el entrenamiento regular el aumento es mucho menor e incluso nulo, pero una proporción de deportistas que soportan continuamente el peso corporal (fondistas, rugby ), expresan un aumento enzimático crónico previo. Es importante tener en cuenta que todo lo expresado tiene una gran variabilidad individual.

Otra enzima a tener en cuenta es CPK (creatinfosfoquinasa), la más sensible al daño muscular. El aumento crónico de esta enzima se ve en el grupo mas estudiado, el de los maratonistas, en donde el aumento basal oscila entre un 20% a un 300%, siendo mayor en los hombres en donde muchas veces entra en el rango de lo patológico. Otro ejemplo es el de los ultramaratonistas.

Debido a esto, es bueno saber que no se deberían comenzar los entrenamientos fuertes hasta la tercera semana después de un maratón, así también como, se debería suspender toda actividad durante 2 a 4 días posteriores al maratón.

También se pudo comprobar que después de una prueba ergometrica aumentaron los niveles de CPK, pero estudios realizados con nadadores, mostraron que no hubo aumento, debido a que la producción de fuerza es menor con la brazada que con el paso de carrera.

Por todo lo expuesto es importante saber que cuando tenga los resultados de cualquier estudio hematológico, examen clínico, electocardiograma y/o ergometría, deberá contarle a su médico que Ud. es un corredor, o que corrió un maratón o el ironman.



martes, 15 de octubre de 2013

Beneficios según la FC de entrenamiento


Según a la intensidad y con la duración que entrenemos, obtendremos beneficios diferentes, no es lo mismo querer perder peso, que querer aumentar la capacidad aeróbica, que aumentar la potencia aeróbica, o anaeróbica. Por esta razón es importante que conozcas las cinco zonas de entrenamiento:

ZONA 1. Zona cardiaca de seguridad
Trabajo entre el 50-60% de la FCmáx. Recomendada para acondicionamiento muy básico o actividades de rehabilitación.
En esta zona no se producen adaptaciones funcionales. Es decir mejoras en el organismo. Sólo en aquellos casos en que el nivel físico de la persona sea muy bajo. El metabolismo energético predominante es el de las grasas.
Puede servir para personas con poco nivel físico o bien, en casos de personas con buen nivel físico, intercalarlo como trabajo de recuperación de otras sesiones más dura

ZONA 2. Aeróbica 1
Trabajo entre el 60-70% de la FC máx. Recomendada para mantenimiento físico y mejora de la salud.   
En esta zona ya se empiezan a producir adaptaciones del organismo al ejercicio. El metabolismo energético es el de las grasas y el de los hidratos de carbono (lipólisis y glucólisis), a mayor nivel de intensidad la utilización de los hidratos de carbono será mayor.

ZONA 3. Aeróbica 2
Trabajo entre el 70-80% de la FC máx. Recomendada sólo para deportistas comprometidos y con buena condición física.
La degradación de los hidratos de carbono es mayor en esta zona que en la anterior. Es un trabajo de más calidad y en donde se pueden obtener unas adaptaciones muy interesantes para la mejora de la condición física.
 
ZONA 4. Zona de umbral anaeróbica
Trabajo entre el 80-90% de la FC máx. Recomendada sólo para deportistas de alto nivel
Ahora trabajamos cerca del umbral anaeróbico. Cuando se entrena a este nivel de intensidad empieza a ser necesario metabolizar el ácido láctico, ya que en la producción de energía por vía anaeróbica se genera este compuesto.
Se puede entrenar más duro y en muchos momentos con ausencia de oxígeno. Sólo se debe utilizar con gente con un buen nivel de condición física.
 
ZONA 5. De alta densidad o zona de peligro
Trabajo a más de 90% de la FC máx. Recomendada sólo para deportistas de alto nivel
En este nivel sólo se puede entrenar controlados constantemente por profesionales del deporte y de la medicina.
Se trabaja siempre por encima del umbral anaeróbico, o sea con deuda de oxígeno.

Calculo de la FC de entrenamiento.

¿Qué es la frecuencia cardiaca en reposo (FCrep)?

Definimos la frecuencia cardíaca en reposo (FCrep) como el número mínimo de latidos que puede realizar el corazón en un determinado período de tiempo (en un minuto). La frecuencia cardíaca en reposo depende de la genética, el estado físico, el estado psicológico, las condiciones ambientales, la postura, la edad y el sexo. Se toma tumbado, descansado y preferiblemente por la mañana antes de levantarse de la cama.

Veamos algunos valores de FCrep según edad y sexo
HOMBRES                Mala                 Normal           Buena              Muy Buena
    20-29                 86 o más             70-84             62-68             60 o menos
    30-39                 86 o más             72-84             64-70             62 o menos
    40-49                 90 o más             74-88             66-72             64 o menos 
    50-59                 90 o más             74-88             68-74             66 o menos
    60 o más            94 o más             76-90             70-76            68 o menos


MUJERES                  Mala                  Normal           Buena            Muy Buena
    20-29                   96 o más             78-94             72-76            70 o menos
    30-39                   98 o más             80-96             72-78            70 o menos
    40-49                  100 o más            80-98             74-78            72 o menos
    50-59                  104 o más            84-102           76-82            74 o menos
   60 o más             108 o más            88-106           78-88            78 o menos
 
Como se puede deducir, en un adulto los valores suelen estar entre 60 y 70 pulsaciones por minuto, y en deportista las pulsaciones en reposo puede estar entre 40 y 50 por minuto. Los deportistas y especialmente los de fondo (ejercicio de larga duración) tiene unas pulsaciones en reposo muy por debajo de los no entrenados, también se adaptan más rápidamente al esfuerzo y después de un ejercicio recuperan el estado inicial igualmente más rápido que los no entrenados.

Si los latidos son bajos, generalmente significa un corazón con una buena capacidad aeróbica. Si, por el contrario, los latidos son más altos de lo que normalmente los tenemos, puede indicar que aún no obtenemos una capacidad aeróbica adecuada, o bien, cansancio causado por estrés, desveladas, no dormir bien o lo suficiente, mala alimentación, un estado de sobre-entrenamiento o alguna enfermedad que se esté presentando en nuestro cuerpo indicando que algo no está funcionando bien. La frecuencia cardiaca en reposo, depende de los hábitos de vida y está influenciada por el entrenamiento, la recuperación de ejercicios del día anterior, el sueño, el nivel de stress mental y los hábitos alimenticios.

Fórmula de Karvonen. 
En la siguiente publicación encontraremos como se puede calcular nuestra fercuencia cardíaca de entrenamiento utilizando la FC de reposo
En 1975 se publica: Karvonen, M.J., Kentala, E., Mustala, O. estudio mediante el cual se puede determinar la intensidad de trabajo partiendo de la FCmax. La fórmula de Karvonen es:
{tex}{\color{Golden} FC_{entrenamiento}=(FC_{max}-FC_{rep})\cdot Intensidad_{Entrenamiento}+FC_{rep}}{/tex}
 
Karvonen introduce el término FCR (frecuencia cardiaca de reserva) definida como la diferencia enrtre FCmax y FCrep.


Consideremos una persona de, por ejemplo, 38 años cuya frecuencia cardiaca en reposo (FCrep) sea 55. Según la fórmula de Tanaka la FCmax será

FCmax=208-0.7*38=181.4 ppm (pulso por minuto)

Ahora bien, ¿cual será FC de entrenamiento al 65%?, ¿y al 85%? Utilizando la fórmula de Karvonen se tiene que

* Umbral aeróbico
FC de entrenamiento al 65%=(181.4-55)*0.65+55=126.4*0.65+55=137.16

* Umbral anaeróbico
FC de entrenamiento al 85%=(181.4-55)*0.85+55=126.4*0.85+55=162.44




La fórmula de Karvonen también es más acertada porque sus porcentajes se corresponden con los porcentajes de VO2 max. (consumo de oxígeno máximo), de manera que si cálculamos un trabajo al X% con la fórmula de Karvonen nos aseguramos con cierta precisión que estamos trabajando al X% del VO2 max.

La cúrcuma y la actividad física

Una manera común que muchos pasan por alto para mejorar y optimizar la salud con alimentos orgánicos es el uso de hierbas y especias—sin procesar y orgánicas, por supuesto.

Un asombroso beneficio de estas hierbas es que son bajas en calorías, mientras que contienen muchas vitaminas y minerales.

En el mismo sentido, son termogénicos, lo que significa que aceleran de forma natural su metabolismo ayudando a quemar calorías.  Se siente satisfecho más rápidamente, por lo que come menos.  Estudios muestran que el consumir ciertas hierbas y especias antes de cada comida puede reducir potencialmente la ingesta de calorías.

Debido a su alta cantidad de nutrientes mejoran su bienestar en general, ya que posee antioxidantes que son más potentes que los de muchas frutas y verduras.

Las hierbas y las especias mejoran la salud y bienestar de su cuerpo entero, y no sólo de un área en particular.

Este enfoque de "cuerpo entero" es por lo que creo que estas hierbas y especias pueden beneficiarlo de una manera tan importante.

Pero considero una especia en particular como la "abuela" de toda ellas, porque sus beneficios son asombrosos y de gran alcance.

lunes, 14 de octubre de 2013

La Actividad física y el Tejido adiposo

Uno de los factores primordiales para el control de la masa grasa es la actividad física, está bien documentado que los  efectos del ejercicio sirven para el “mantenimiento del peso y reducción de la grasa abdominal…. El sedentarismo acompañado de la ingesta de alimentos es un desencadenante de sobrepeso y obesidad”, por tal razón deberá de ser tomado con mucha responsabilidad, el cuerpo es una máquina de movimiento y deberá ser utilizada para dicho fin, moverse todo el tiempo provocando el suficiente gasto de energía que vaya acorde al consumo.


El ejercicio físico desencadena una serie de reacciones químicas que favorecen a nuestro cuerpo, consumiendo una gran cantidad de recursos. En si el ejercicio es un estímulo muy grande que provoca serios estímulos a nivel cardíaco y muscular, produciendo un efecto adaptación, ayuda a la eliminación de la grasa excedente del cuerpo. 

El tejido adiposo

En la actualidad el tejido adiposo es considerado una amenaza para la salud, debido a la publicidad que se le ha dado, es cierto que el tejido adiposo en exceso contribuye a que se desarrollen ciertas patologías degenerativas como diabetes tipo II, enfermedades cardíacas, hipertensión y síndrome metabólico. Estas campañas dejan al tejido adiposo como un villano y responsable directo de estas enfermedades.

Si vemos el tejido adiposo como un órgano funcional responsable de la liberación de péptidos que contribuyen al control y difusión de las grasas en todo el cuerpo y que constantemente está comunicándose con otros órganos, se podría decir que el tejido adiposo es muy necesario en nuestras vidas.

Cuando se habla de los peligros que prevalecen debido a la obesidad, es cuando se habla del exceso de adiposidad en el cuerpo y es en este momento en el cual el organismo deja de funcionar de manera normal y pasa a una etapa de descontrol.

Está bien documentado que el aumento de la masa grasa en el cuerpo está ligado a la forma de alimentarnos y el sedentarismo, al ingerir alimentos que contribuyen a la acumulación de grasa, hace que  aumente el tejido adiposo en el cuerpo.  Se está observando que el mal se presenta en su mayoría a partir de los 21 años de edad, donde los procesos de crecimiento han menguado y el individuo ha pasado a la adultez, los procesos metabólicos se estabilizan y se desaceleran, haciendo que las personas que mantenían un porcentaje graso normal, pasen  aumentar debido a los estilos de vida y alimentación de la adolescencia.


Todo lo anterior hace que la grasa se acumule en zonas que por el sexo están predeterminados, haciendo que  los varones acumulen grasa en el abdomen y mujeres en las extremidades, pero se  está observando que en mujeres jóvenes la grasa abdominal está aumentando.  La acumulación de grasa en el abdomen como esta evidenciado, trae como consecuencia la acumulación de grasa en las vísceras, que viene acompañado de problemas relacionados con la obesidad, diabetes tipo II, enfermedades cardíacas.

La cúrcuma para aumentar el metabolismo

Una manera común que muchos pasan por alto para mejorar y optimizar la salud con alimentos orgánicos es el uso de hierbas y especias—sin procesar y orgánicas, por supuesto.
Un asombroso beneficio de estas hierbas es que son bajas en calorías, mientras que contienen muchas vitaminas y minerales.

En el mismo sentido, son termogénicos, lo que significa que aceleran de forma natural su metabolismo ayudando a quemar calorías.  Se siente satisfecho más rápidamente, por lo que come menos* Estudios muestran que el consumir ciertas hierbas y especias antes de cada comida puede reducir potencialmente la ingesta de calorías.

Debido a su alta cantidad de nutrientes mejoran su bienestar en general, ya que posee antioxidantes que son más potentes que los de muchas frutas y verduras.

Las hierbas y las especias mejoran la salud y bienestar de su cuerpo entero, y no sólo de un área en particular.

Este enfoque de "cuerpo entero" es por lo que creo que estas hierbas y especias pueden beneficiarlo de una manera tan importante.

Pero considero una especia en particular como la "abuela" de toda ellas, porque sus beneficios son asombrosos y de gran alcance.